Dos cosas mueven el mundo: el amor y la tecnología.

 Ya estoy de vuelta después de unas duras y ajetreadas semanas. Los exámenes y muchas otras pruebas —no solo de Talentum  sino también de mi segunda carrera, Psicología—, no me han dado mucha tregua para relajarme y disfrutar escribiendo una entrada.  ¡Y no habrá sido por ganas!

En este último tiempo he profundizado en  el estudio de pseudocódigo, HTML, CCS, Javascript, Json,  Node, Angular, Jquery, Ajax y, por supuesto, avanzando cada día más con Ruby on rails (¡hay qué ver cómo se va tecnificando el currículum!, gracias al empeño y paciencia de Félix y Rubén).

Pero no sólo he trabajado en el desarrollo y aprendizaje de habilidades técnicas. También las habilidades sociales han marcado buena parte de mis jornadas diarias de estudio y trabajo, de la mano de Jane y Noemí . Comprender, ¡interiorizar!, conceptos tan exigentes en su aprehensión como la asertividad, la escucha activa, los diversos modos y estrategias de gestión de conflictos (y si no siempre nos quedará MAPAN*), la creatividad, la proactividad, la empatía, tan interesantes y aconsejables a nivel personal y profesional.

Y es que ya lo dijo el sabio Arquímedes, dadme un punto de apoyo y moveré el mundo. En un día como hoy, San Valentín, donde se mueven tantas energías positivas, me gustaría hablaros de esos dos puntos de apoyo que, en mi opinión, mueven el mundo, y que son el amor y la tecnología. Para ello os propongo este guiño práctico en forma de pequeño ejercicio Ruby on rails (of love) con el que encontrar a nuestra media naranja.

Para empezar, crearemos nuestro site:

-rails new encuentratuparejaRoR

A continuación, nos cambiamos a la nueva carpeta creada y  arrancamos nuestro servidor web

-rails server

Una vez allí, creamos el controlador y la acción que corresponderá a la vista

-rails generate controller tupareja index

Indicamos la ruta en el fichero config/routes.rb

-get ˈtupareja/indexˈ

En el modelo crearemos las clases Pareja donde guardaremos a los candidatos y la clase Fichero, donde guardaremos los objetos Pareja, y añadiremos los métodos alta, baja, modificación y consulta.

En el controlador, usaremos las clases del modelo para buscar la mejor pareja y, cuando la encontremos, llamaremos a una nueva vista donde indicaremos que hemos encontrado la media naranja que buscábamos.

Si la pareja es perfecta, y su amor es propio de un soneto de Neruda, podríamos ponerle dos puntos delante y declararla como símbolo para que permanezca inmutable.

And they lived happily ever after!

*Mapan: ante la posibilidad de no alcanzar un acuerdo, ser capaces de desarrollar la Mejor Alternativa Posible a un Acuerdo Negociador.

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¡Feliz año!

Llega un momento en que es necesario abandonar las ropas usadas que ya tienen la forma de nuestro cuerpo y olvidar los caminos que nos llevan siempre a los mismos lugares. Es el momento de la travesía.  Y, si no osamos emprenderla, nos habremos quebrado para siempre al margen de nosotros mismos”

F. Pessoa.

RuedaDeLaFortuna

Os deseo un gran año 2016.  Que la travesía que ahora iniciamos nos lleve tan lejos como hayamos imaginado, junto a aquéllos que más queremos y con la alegría de sentirnos muy vivos en cada momento.

 Feliz 2016.

Win-win situation

En el año 1815, las tropas inglesas de Wellington vencieron a Napoleón. Mientras que Bonaparte se excedió en autoconfianza, Wellington supo aprovechar los recursos con los que contaba y la situación en la que se encontraba (en lo alto de una colina y diluviando) y así, ganó la famosa batalla de Waterloo, cuando obligó a las tropas napoleónicas a subir a plantarle cara con los pies embarrados.

A medida que pasan los días y vamos avanzando hacia el ecuador de Talentum, soy más consciente de la realidad que estoy viviendo.

He tenido mañanas donde pesaba demasiado el madrugón, donde programar era un campo de batalla y lo más fácil era dejarse vencer.  Según vamos avanzando en nuevos lenguajes, el caos y la dificultad también aumentan considerablemente, y, sin embargo, hoy tengo claro que no debo presentar batalla de cualquier manera sino tras un análisis de todos los factores.

En mi última publicación, declaraba un cambio de estrategia. Apostaba por centrarme en lo que más me interesaba. En buscar el triunfo a partir de la especialización.

Una semana después, tras ver la nota de la última prueba, puedo decir con franqueza que he conseguido llegar a una “win-win situation” muy a la manera de Wellington, diría yo; esto es, aprovechando los recursos y las oportunidades, y definiendo las estrategias sin olvidar la meta.  Ahora ya sólo queda mantenerme (ya os iré contando).

Antes de terminar, me  gustaría compartir con vosotros una manera muy sencilla y visual de aprender a identificar y ordenar las secciones propias de una página web. Es muy recomendable que éste sea el primer paso antes de comenzar a diseñar cualquier página.

Me lo enseñó Lucas, mi compañero de fila y amigo. Es un genio de espíritu y vocación al que le debo  mucho desde hace muy poco. Lo comparto con vosotros:

En primer lugar,  tenemos que crear un nuevo documento html en el entorno de trabajo que utilicemos (Eclipse, en mi caso).  En él, añadimos las secciones básicas que conforman una página web:

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Posteriormente, creamos la hoja de estilos que irá linkada a nuestra página html. En ella añadiremos un color para cada sección y jugaremos con las dimensiones y “flotaciones” hasta conseguir que la distribución y tamaño de nuestras secciones sean los adecuados:

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Hemos conseguido identificar en un primer vistazo  “win-win” las secciones con las que vamos a trabajar:

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Este sencillo ejercicio resulta enormemente práctico a la hora de trabajar en el diseño de una web.

Espero que os sirva, os deseo un feliz domingo!

 

A los compañeros de la segunda edición de Talentum: Bienvenidos!!!

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Tal vez, el título de esta entrada a muchos les recuerde a aquel famoso estribillo de Miguel Ríos dando la bienvenida a los hijos del rock and roll, y no van desencaminados: la semana pasada nos enteramos de que Ronnie Romero, uno de nuestros compañeros de pupitre en esta primera edición, será el nuevo cantante de la banda británica de rock Rainbow*, además de experto digital en Ruby on rails. Eso es mérito.

También acabamos el domingo con la noticia excepcional de que mis tres amigas y compañeras, Ana, Janire y Andrea, habían conseguido el tercer puesto en Time2Hack de Getafe. Enhorabuena ganadoras!!!

Os escribo desde la avanzadilla de un mes por delante, e imagino bien cómo os sentís hoy: muy emocionados por la increíble oportunidad que tenéis (tenemos) ante nosotros y también expectantes sobre esa “cordial invitación” a despediros (despedirnos) de la luz del sol durante los próximos meses.  Ambas cosas son ciertas, pero, a medida que pasan los días, mi intuición y mi convicción me enseñan que este esfuerzo merece la pena, y no sólo por los conocimientos “que nos tendremos que meter en la cabeza”.

Hoy quiero hablaros de otra gran oportunidad y es el descubrimiento de la gente que está junto a vosotros, de ese magnífico y singular equipo —no lo dudo— con el que vais a compartir esta experiencia. En mi caso, he iniciado esta entrada con algunos ejemplos de esta excepcionalidad. Y no son los únicos (tal es que podría hablar de todos).

De hecho, a medida que pasan los días, más me convenzo de que a ninguno de nosotros nos llegará a ocurrir aquello que temía Onetti de que “nos convirtamos en sirvientes de la Cibernética”; muy al contrario, en esta primera edición hay gente de ciencias y también un importante grupo de letras purísimas, pero tanto los unos como los otros —retomo de nuevo el pensamiento de Onetti—, creo que tenemos ese punto de seres distraídos que dedicamos más horas al ensueño que al sueño; que cantamos como Ronnie (ojalá) mientras imaginamos una línea de código, o que reinventamos el mundo con aplicaciones como la de las chicas hackers; en mi caso, nada me gustaría más que apoyarme en la tecnología para el avance de las técnicas de la Psicología y el neuromarketing.

No quiero extenderme más en la entrada, sino daros la bienvenida a este fantástico proyecto de Talentum, animándoos a que lo hagáis vuestro (aunque al principio os pueda la presión de tanta materia, a todos nosotros nos ha pasado), que lo integréis en vuestro ensueño y que lo disfrutéis sin agobios, pues en verdad creo que es ahí donde reside su magia para cambiar nuestro futuro.

*Rainbow: aunque podría tener nombre de lenguaje informático, no lo es (que yo sepa).

 

 

¡Eureka!

Un día como hoy de hace cien años, Einstein presentó su Teoría de la Relatividad ante la Academia Prusiana de las Ciencias. Entre las muchas anécdotas que se cuenta de este físico genial, quiero contaros aquella del periodista que le pregunta si le puede explicar la Teoría de la Relatividad. Einstein, perspicaz y con gran humor, en lugar de explicársela (hubieran necesitado algo más que una conversación apresurada)  le pregunta si le puede explicar él cómo se hace una tortilla. El periodista asiente, satisfecho, hasta que Einstein matiza: «Hágalo, pero imaginando que yo no sé lo que es un huevo ni una sartén ni aceite ni el fuego».

Entender el avance diario del programa Taletum, de alguna forma se asemeja para muchos de nosotros a la explicación de la tortilla que Einstein requirió al periodista. Llegamos aquí sin conocimientos de programación y, sin embargo, cada día, vamos descubriendo un nuevo ingrediente de la receta, una nueva herramienta, un nuevo medio.

Hace unos días, junto con mi grupo de trabajo de la universidad, tuvimos que crear un blog. La herramienta que debíamos usar era Google Sites. El editor de entradas en esta herramienta es simple y resulta algo complicado encontrar la manera de dar formato al texto. Sin embargo, saber algo de HTML (llevamos tres días), me hizo pensar que, tal vez, si enredaba un poco podría añadir todas esta características al blog. Y, ¡eureka!, ocurrió.

Es genial cuando empiezas a poner en práctica los conocimientos. Sobre todo cuando lo haces fuera del ámbito de clase. Es genial perder el miedo poco a poco y sentirse capaz.  Einstein lo hizo. Y yo (salvando las distancias, jajaja) también.

 

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Lo esencial es el camino

Tiene hasta gracia pensar que cuando comencé a escribir esta entrada, no entraba en mis planes que por la tarde me atropellase un coche en un paso de cebra.

Pude comprobar durante el instante del choque que es cierto lo que cuentan acerca de que la adrenalina te convierte en superhéroe. Me levanté del suelo pensando que no tenía ni un rasguño y que nada me impedía coger el autobús.

Es real que el tiempo pasa más despacio, aunque yo no viví ningún tipo de emocionante regresión. Simplemente ocurrió.

Crecemos con la increíble ingenuidad de que controlamos nuestra vida, y pocas veces caemos en la cuenta de que somos un golpe de suerte que simplemente fluye.

Yo, como Jung, pienso que la meta es importante tan solo como idea, que lo esencial es el camino que conduce a la meta.

Es un deber vital crear el camino más bonito y dedicar tiempo a mirar atrás y suspirar orgullosos. Ambas cosas son iguales de importantes.

El lunes tuvimos nuestro primer examen, del que todos, sin duda, aprendimos mucho. Y no estoy hablando solo de conocimientos técnicos, sino más bien de posicionamiento mental.

No fue una prueba fácil. Sin embargo, la satisfacción y el orgullo de todo lo conseguido hasta ahora, cuando hace tres semanas no sabía ni lo que era una línea de código, reafirman mis pasos en este camino en el que estoy aprendiendo mucho, muchísimo de mí, además de otras cuestiones más técnicas, también de gran valor, por supuesto.

Ayer iniciamos el módulo de Arquitectura de Aplicaciones Web. Parece más amigable y promete grandes avances. Es un gran placer encontrar profesores que simplifican lo complejo y hacen tangible lo abstracto.

Módulo tras módulo dibujamos un camino que nos conducirá a muchas metas a lo largo de nuestra vida, y que ahora no ha hecho más que empezar. En nada me pongo al día.

Quiero agradecer el inmenso cariño que me llega bajo las mantas por parte de todos mis compañeros. Es una fortuna haberos conocido.

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Feliz miércoles!

Gente extraordinaria

En días como hoy es cuando más valoro a la gente poco corriente. En días tan alegres y motivantes como el pasado viernes (hasta que la noche nos conmovió a todos con los salvajes atentados de París), es cuando más valoro la inmensa suerte que tengo de que la vida me allegue a gente muy singular.

Hasta la mañana del viernes, observaba a mis compañeros de Taletum, intentando entender ese patrón común que nos unía en un mismo lugar, en un mismo tiempo y en un mismo proyecto.  Pero tras la jornada del viernes, mañana y tarde, he creído encontrar ese punto común que reconozco en todos nosotros y que, al menos, en todos ellos lo siento sobresaliente. Hablo del coraje, diría hercúleo, para llevar adelante cualquier proyecto al que se enfrenten (al que nos enfrentemos). Y hacerlo con ética y gran generosidad.

La mayor parte de nosotros no habíamos visto una línea de código, y, sin embargo, tenemos la certeza inmutable de que en febrero seremos  desarrolladores RoR.  Ninguno lo dudamos. Mañana lunes pasaremos nuestro primer examen, pseudocódigo. El pasado jueves por la tarde,  aquellos que más sabían nos estuvieron enseñando a los que andábamos más perdidos. Esto me hace pensar en otro punto en común que todos mis compañeros tienen: gran inteligencia (quiero pensar que por estar en el mismo grupo, estoy a su altura). Porque la  gente inteligente sabe que los caminos en soledad se recorren más deprisa,  pero en compañía siempre se llega más lejos.

Hace poco leía que el corazón tiene cerebro, con sus neuronas, con su red de neurotransmisores, sus células de apoyo y todo lo demás. El viernes JaneNoemí (mejor conocida como Tiruriru) y Miriam nos enseñaron a planear con la cabeza y con el corazón, a cogerle el gusto al miedo, a disfrutar el nervio de la emoción antes de lanzarnos al vacío: el más complejo de los desafíos; a no olvidar lo importante que es rodearnos siempre de buena energía; el resto pueden esperar hasta que decidamos que nuestro móvil vuelve a tener cobertura…

Porque terminamos la semana convencidos de nuestro futuro. Yo aseguro que visualicé lo que llevaré puesto el día que sea una experta en Ruby y bromeé sobre bucles infinitos.

El viernes por la mañana todos andábamos algo perdidos hasta que vimos la luz en forma de post-its de colores. Quizás exagere con esto último, pero fue bonito agradecer y ser agradecido por compañeros que están viviendo lo mismo que tú desde hace tres semanas.

Todos salimos un poco más unidos y con muchas ganas de continuar sumergidos frente a una pantalla llena de dígitos que nosotros mismos creamos.

Porque las emociones negativas se expanden con muchísima rapidez, pero sólo la pasión construye fortalezas.

Personalmente, me prendo con extrema rapidez cuando observo la energía. Cuando encuentro personas con ganas de hacer, con motivación por cambiar, con fuerza para mejorar lo que les rodea. Y la mañana del viernes recibí una agradable sorpresa: estaba rodeada de energía.

La tarde fue en línea con la mañana, y aunque el tren hizo de las suyas, los nervios de llegar tarde se transformaron de golpe en un profundo ensimismamiento ante el ejemplo de superación que teníamos delante.

Ricardo Martínez, ex violinista programador. Así nos lo presentaron. Fue un verdadero placer escuchar la manera en la que las personas somos capaces de reinventarnos a nosotras mismas. Espero seguir su estela.

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Desconocemos el límite de nuestras capacidades hasta que nos vemos en la obligación de tocarlo. Y normalmente superamos nuestras expectativas. Resulta casi mágico…

Primeros quince días de Talentum Empleo

Hoy quiero compartir con vosotros un pequeño fragmento del ensayo La resistencia, escrito, a sus 89 años, por Ernesto Sábato el sabio escritor que vivió cien.

El destino se muestra en signos e indicios que parecen insignificantes pero que luego reconocemos como decisivos. Así, en la vida uno muchas veces cree andar perdido, cuando en realidad siempre caminamos con un rumbo fijo, en ocasiones determinado por nuestra voluntad más visible, pero en otras, quizá más decisivas para nuestra existencia, por una voluntad desconocida aun para nosotros mismos, pero no obstante poderosa e inmanejable, que nos va haciendo marchar hacia los lugares en que debemos encontrarnos con seres o cosas que, de una manera o de otra, son, o han sido, o van a ser primordiales para nuestro destino, favoreciendo o estorbando nuestros deseos aparentes, ayudando u obstaculizando nuestras ansiedades, y, a veces, lo que resulta todavía más asombroso, demostrando a la larga estar más despiertos que nuestra voluntad consciente. 

(La resistencia) 2000 Ernesto Sábato

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Han pasado ya los primeros quince días del programa Taletum. Atrás ya quedó el desconcierto inicial de los que nunca habíamos visto una línea de código; del desconocimiento de que “For”, además de la preposición inglesa, también era un bucle; de que “variable” no sólo es lo contrario de inmutable sino un espacio donde almacenar información; he aprendido que la geografía de un algoritmo se representa en un diagrama de flujo, y que un array es algo parecido a una cajonera de Ikea (pero más fiable y con menos tornillos).

Han pasado ya quince días, decisivos. En ocasiones he creído andar perdida, sin embargo con cada nuevo paso, no solo afianzo los conocimientos, sino, sobre todo, mi rumbo.

Feliz martes!

Cambiando los códigos

En esta primera semana, algún que otro día me he acordado de Machado en Los Complementarios, cuando decía aquello de:

“Oscuro para que atiendan,/claro como el agua, claro/para que nadie comprenda.”

Afortunadamente,  el algoritmo siempre acaba llegando, y más ahora, que he aprendido que todo consiste en expresar el mismo mundo pero bajo otro código y con otro marco (conceptual).

De hecho, aunque parezcan afirmaciones diferentes, es lo mismo decir: Madrid es una ciudad única entre muchas, que expresarlo en términos algorítmicos.

 If Madrid != RestoCiudades

                      Madrid= Unica

End if

RubyandmeonrailsenMoncloa

Todo es cuestión de perspectiva mental.

Feliz Martes!!

Ruby y yo, on rails

En 1988, el neuropsicólogo e investigador Howard Gardner sorprendió al mundo con su revolucionaria teoría de las Inteligencias Múltiples. A partir de entonces, tan respetable era la resolución de problemas abstractos como la percepción musical, la observación natural o el no perderse leyendo los mapas, por ejemplo.

Trece años más tarde, en 1995, Goleman popularizó la inteligencia emocional. No solo se tenían en cuenta los aspectos cognitivos, sino sobre todo aquellos aspectos emocionales que poderosamente influyen sobre nuestra mente pensante.

En la actualidad, cada día es mayor el número de publicaciones que tratan sobre la denominada inteligencia transpersonal, que resumiendo, así someramente, es la que aporta sentido a nuestra existencia y nos hace levantarnos cada mañana de la cama y atender nuestras obligaciones con desbordante entusiasmo.

En breve, obtendré mi grado en Publicidad y Relaciones Públicas. Hace unas semanas comencé un nuevo grado en Psicología. No entiendo mi vida sin la tecnología, pero si en enero pasado me hubieran preguntado sobre mi fin de año, ni en el más remoto de los sueños hubiese imaginado este encuentro imprevisto que está despertando en mí tantas emociones y descubrimientos.

En una edición ya anticuada del diccionario de la RAE que tengo en casa, se define el concepto Empresa como acción ardua y dificultosa que valerosamente se comienza. Yo quiero añadir un nuevo adverbio… que valerosa y emocionadamente se comienza.

Porque todas las inteligencias que hay en mí, se han puesto a trabajar en esta empresa llamada Taletum empleo de Telefónica, que hoy comienzo con Ruby on Rails. Te invito a que me sigas en esta aventura. Feliz martes!